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El Inicio

Hagamos una revista:

Hacíamos historietas y algo había que hacer con todo eso. Sobraba la inexperiencia y faltaban las editoriales. El resultado fue la conocida explosión de los Fanzines de 1997 y 1998. Una vez que las revistas ya estaban hechas, fue solo una cuestión de tiempo para que los diversos editores independientes se encontraran. Movidos más por las necesidades en común que por una afán de unión, los nuevos historietistas comenzaron a conocerse mutuamente. Dos momentos fueron claves: El Historietazo y Fantabaires '97. Allí se comenzaron a trenzar las alianzas que en 1998 darían forma a una de las mejores ideas de aquellos tiempos: la Asociación de Historietistas Independientes (AHI).



Ahora hay que venderlas:

Hacia 1998 las revistas se multiplicaban incesantemente en todo el páis. Pero el destino de la gran mayoría era quedar indefinidamente en el rincón menos visible de las comiquerías. Unas pocas se arriesgaron a los quioscos, pero su suerte no fue mucho mejor. Salvo contados casos, la mayoría de las revistas no pasaban del primer, segundo o tercer número. Entonces, a comienzos de 1998 y como respuesta a estos requerimientos, surgió el AHI.



Hagamos una Asociación:


Durante largas reuniones en la sede de la CTA, se eligió un primer triunvirato de representantes (Cristian Mallea, Angel Mosquito y Salvador Sanz) y se fijaron algunas pautas a seguir, como la de poner en todas las tapas el logo de la asociación, distribuir el material del interior en Buenos Aires y realizar eventos y muestras para difundir la buena nueva. A partir de allí, la noticia corrió como reguero de pólvora y el AHI llegó a congregar a más de 100 revistas producidas en varias partes del país. El principal objetivo a corto plazo era la organización de un evento capaz de reunir al público interesado en la historieta independiente. Así fue como pocos meses después se realizó el evento Historieta Bajo Tierra. Cientos de personas acudieron, muchas revistas se vendieron y muchos de los mejores profesionales de la historieta argentina como Solano López, Quique Alcatena, Luis García Durán, Ricardo Barreiro, Ariel Olivetti, Horacio Lalia, Gustavo Schimpp, Juan Zanotto y Eugenio Zoppi se acercaron para brindar su apoyo y su experiencia a la nueva iniciativa. Movidos por el auspicioso resultado de Historieta Bajo Tierra, y gracias a la organización conjunta, el AHI consiguió comprar un stand en Fantabaires '98 para poder continuar con su difusión y poco a poco, hacer crecer el hasta entonces inexistente mercado de historietas independientes.



El AHI en todo el país:

Corría ya el año 1999, y tras el éxito obtenido en 1998, la AHI continuaba creciendo. Se votaron autoridades y se fundó la sede oficial de Buenos Aires. Poco tiempo después, surgían las nuevas filiales en el interior: Rosario, Córdoba, San Juan y Mar del Plata. Muchos de los que ahora pertenecemos a la Productora éramos por aquel entonces los elegidos para ser las autoridades del AHI Buenos Aires -de hecho Mallea era el presidente y Mosquito el vice-y los que también nos encargamos de viajar al interior del país para ayudar en la constitución de las nuevas filiales. Un momento que no olvidaremos es el de la primer reunión nacional del AHI, en la plaza del Che de Rosario, donde fueron reafirmados los principios y objetivos creados por la sede porteña y las autoridades de la misma refrendadas a nivel nacional. Allí escuchamos a más de uno decir que, por primera vez, se sentía verdaderamente argentino.
Durante aquel instante álgido, que coincidió con el primer Leyendas de 1999, evento organizado por el AHI-Rosario, hubieron artistas y editores independientes de Capital, Gran Buenos Aires, Mar del Plata, Santa Fe, Rosario, Entre Ríos, Córdoba y San Juan. Posteriormente, también surgirían sedes en Tucumán y San Nicolás.




Diferentes objetivos dentro del AHI:

A pesar de los buenos resultados del comienzo del AHI, ya por aquel entonces comenzaron a aparecer indisimulables diferencias entre sus integrantes. No podía ser de otra forma en una organización cuya premisa principal era permitir la libre entrada de todo historietista independiente. Es sabido que cuanto mayor sea la participación, más dificil será el consenso. Los que éramos las autoridades de por aquel entonces teníamos dos metas claras: mejorar la calidad artística y editorial de las producciones independientes y armar un sistema comercial de distribución. Para ello era necesario realizar cambios: unificar los formatos y precios, como así también realizar talleres para mejorar la calidad de la producción. Pero otro grupo dentro del AHI tenía diferentes objetivos. Su prioridad era mantener una total independencia, mediante la cual cada revista pudiese continuar con su propia política para mejorar y para vender mejor. Las dos posiciones eran tan respetables como irreconciliables. La Productora ya había encontrado su razón de ser.



Nuestro alejamiento del AHI:

La Productora surgió como la única posibilidad para nosotros de llevar a cabo lo que creíamos correcto. Pero la subsistencia de una editorial como La Productora dentro del AHI era imposible. Eran dos actividades irreconciliables. Así fue como luego de realizar la segunda edición de Historieta Bajo Tierra, decidimos no concurrir a Fantabaires '99 como parte del AHI. La separación fue en buenos términos, pero definitiva. A partir de ese momento tanto el AHI Buenos Aires como La Productora trabajan independientemente con sus diferentes formas de organización. Por otra parte, poco tiempo después la filial cordobesa desaparecería por sus propias diferencias internas. Por el contrario, la AHI rosarina continúa creciendo hasta el día de hoy, trabajando en forma independiente de la filial porteña.

Para más información pueden darse una vuelta por:

Sitio del AHI Rosario: www.ahiros.com.ar
Sitio del AHI Buenos Aires: www.ahicanejo.com.ar
Sitio de la editorial independiente Llanto de Mudo (ex integrante del AHI Córdoba): www.llantodemudo.8k.com