El Destino InvisibleEcos & TineblasPerfecto




 

Angel Mosquito


26 años
Cazado

Ningún ángel, dicen las malas lenguas. Se ganó el odio de ciertos círculos con frases como: "Les pido perdón, pero por ustedes. Yo no me arrepiento de nada". Es por eso que quien no lo ama, lo detesta. Pero eso a él no le importa demasiado, y sigue formando familia, un estudio de diseño y dando clases de historieta.

Dibujante simpático si los hay, ha sido el responsable de joyas pioneras como Extraño Cameyo y Cero Onda, y de las primeras Morón Suburbio y Villa Tesei. Vióse publicado en la revista Pistas, Quesquesé, el Diario 16 de Madrid, Selecciones de Rider's Digest y el Olé de Buenos Aires. Sus flirteos con los ibéricos le ayudaron a reeditar en el País Vasco Villa Tesei; Morón Suburbio en Madrid; y participar en Consecuencias, la antología de autores independientes argentinos que se editó en la ex madre patria. Y, por supuesto, también participó en el libro Carne Argentina editado en España por Undercómic. Asimismo, colaboró con la editorial hermana La Máquina Infernal , escribiendo y dibujando en El Picasesos, y editando La Mueca de Dios, con guión de Federico Reggiani. También junto al bibliotecario en jefe platense está preparando la que será la primera novela gráfica de La Productora: Vitamina Potencia. Actualmente colabora con El Diario de Morón, haciendo tiras, ilustrando notas o haciendo el sitio del pasquín en internet. Y prepara para LP una historia sobre el futuro cercano y otra de cavernícolas, con garrotes y todo.

Ya no extraña la época en la que vivía abriendo sucursales del AHI junto a Mallea, emborrachándose con mujeres jóvenes y coleccionando sombreros, pues ahora ha formado una familia y se ha mudado a Bella Vista, lugar donde disfruta azotando albañiles, aporreando paredes, haciendo una huerta orgánica y echando a los niños que hacen ruido en la vereda. Le gusta viajar de la manera que sea, tal es así que alguna vez ha vuelto a dedo de Rosario en una combi en tres cilindros conducida por un amenazante "cobrador de deudores morosos"; y en otra casi muere congelado en la cabina de la camioneta de Mallea.

T oma vodka, fuma cigarrillos berretas, conoce la casa de Van Gogh y Disneyworld, y aunque solía decir que su futuro estaba en algún bar del caribe ha pretendido vivir en Bariloche (aunque odia el frío) y, finalmente, lo ha atrapado el amor y el sedentarismo en los pagos de Aldo Rico. Cuando no tiene ataques de paranoia, sonríe, arruga su cara de niño viejo y todo le importa un pito.

Su especialidad: oficial revoquista.